Capítulo VI: Nuestro primer día de trabajo
¡Qué emoción! Ayer fue nuestro primer día como corresponsales, sin los antiguos. Y hubo noticia. Y menuda noticia.
Unos protestantes se habían colado en una reunión de altos dirigentes del gobierno y habían intentado raptar a uno de ellos. El plan fracasó, pero hubo varias horas de nervios y algunas revueltas. Nada más conocer los primeros rumores, Jara y yo nos trasladamos al lugar de los hechos, y nos pusimos en contacto con las fuentes que los antiguos corresponsales nos habían recomendado por su fiabilidad.
Todo esto a contrarreloj, porque cada minuto aparecían nuevas informaciones que había que contrastar e investigar mientras llegábamos al sitio del suceso.
Tanto Jara como yo no pudimos soltar ni un momento el teléfono, mientras buscabamos una última hora y la enviábamos a la empresa. Pero ahí no acabó todo.
Fuimos de los primeros periodistas que llegaron al lugar (milagro), y pudimos pillar un sitio privilegiado por si acaso teníamos que hacer una conexión en directo. La conexión aún no estaba confirmada, pero cuando los protestantes amenazaron con el rapto y empezaron a pedir condiciones, nos llamaron de la empresa diciendo que entrábamos en directo y además teníamos bastante tiempo. Yo ya tenía montado todo el equipo, y nos colocamos en un lugar desde el que podía grabar a algunos protestantes y sus pancartas. Jara ya estaba memorizando los datos principales del suceso, y los dos teníamos auriculares para posibles giros en el caso. Nos dieron paso.
Todo estaba perfecto, sin viento, que siempre complica mucho las cosas y el sitio era privilegiado. Jara estaba a medias de contar todos los hechos, cuando sonó un tiro en el edificio donde estaban los políticos. Jara se bloqueó una milésima de segundo, ante el aluvión de información que oía por el pinganillo, pero supo reaccionar.
Dicen que las chicas saben hacer varias cosas a la vez y los chicos no. Pues debió de ser eso. Porque si no, no me lo explico. Según le llegaba toda la información, se quedaba con los datos y los iba diciendo todos ordenaditos y bien explicados y sin pensar que la estarían viendo millones de personas.
El tiro lo habían hecho al aire desde una ventana del edificio, para meter presión. Hay que decir que yo también lo hice muy bien, porque justo en el momento del pistoletazo, localicé la ventana desde la que provenía y pude filmar con mucha calidad al hombre que había disparado.
Estuvimos espléndidos, todo hay que decirlo, cada uno hizo su parte muy bien, y las dos estaban coordinadas. Ahora no me explico cómo pudo salir todo así, con tantos acontecimientos en directo, y todo esto en nuestro primer día.
Ya nos han felicitado un montón de compañeros de la empresa, y vamos infundiendo algo de respeto. Jara está contentísima, con un montón de proyectos y muchas ganas de trabajar. No podríamos haber tenido un estreno mejor, de verdad.
Y además disfrutamos el momento, haciendo lo que nos gustaba. Y cada día nos gusta más.


lunes, abril 27, 2009
Toma Pan y Circo
Publicado en:

0 comentarios:
Publicar un comentario